29 ene 2013

Honorable Vicepresidente Autonómico de Balompié

"Honorable Vicepresidente Autonómico de Balompié"

JORDI PANIAGUA. 29/01/2013
 
¿Quién podía imaginar que con tan reputados firmantes (políticos, cajas de ahorros, promotores y futbolistas) algo podría salir mal? Cuando en 2011 expresé en esta misma tribuna mi opinión sobre el fútbol profesional me parece que me quedé corto: "Aceptemos el hecho de que el fútbol es un espectáculo de entrenamiento como los toros y dejemos la estadística para otras cuestiones, como por ejemplo la financiación millonaria de los clubs por parte de las cajas de ahorros".
VALENCIA. Mi nulo interés por el futbol ha aumentado desde que me toca pagar 16€ por el Valencia CF. La Generalitat Valenciana, siguiendo la doctrina de Álvarez Cascos del "interés general" en la incomprensible guerra del multicript (otro más de los sobresaltos informativos de los que rápidamente nos olvidamos como el botellón, los perros asesinos y la gripe A), resulta que avaló un crédito de 80 millones de euros al VCF (también al Elche y Hércules). Afortunadamente el crédito era de un banco solvente presidido por un antiguo inquilino del Palau.
Al no poder hacer frente al pago de los intereses (de hecho tuvo que pedir un segundo crédito para pagar los intereses del primero), nos hemos convertido todos los valencianos en accionistas de un "club de primera que lluita i brega". El cálculo no es difícil: 16 euros euros per cápita valenciana. Seguramente un poco más descontando menores de edad, evasores fiscales varios y los granotas que supongo que declararán la objeción de conciencia en vez de la renta. Incluso algún exconseller podría volver a repartir carnets de valencianía.
En Francia, el yogurt es un producto de interés nacional, como en Sudamérica las petroleras. En Valencia no podíamos ser menos con algo tan estratégico como el fútbol. Una vez "autonomizado" el futbol, se eleva (o desciende según se mire) al presidente del VCF al cargo de Honorable Vicepresidente Autonómico de Balompié. De paso se convierte a los futbolistas en funcionarios públicos, previa oposición.
Es vital solventar esta situación cuanto antes, ya que de lo contrario la gente hasta podría leer los periódicos en vez de sentarse encima de ellos en las gradas. O incluso empezar a insultar a las autoridades en vez de al árbitro. Para saldar la deuda lo más sensato sería que cada contribuyente pagara 16 euros de más en la próxima declaración de la renta. Como en Alemania, que pagan solidariamente 81 euros al año por la reunificación de un país (Solidaritätszuschlag). De lo contrario, el coste de oportunidad recaería directamente en otras partidas de gasto más sensibles, véase Sanidad y Educación.
Com deia mon iaio: "Els diners i els collons, per a les ocasions". Si hay que pagar 16 euros para que 22 post-adolescentes millonarios jueguen a la pelotita, pues se pagan. ¿Será por dinero? Total, con la subida del IVA dos entradas de cine cuestan 18,8 euros; el precio de tener ADSL en casa. Mejor pagar a escote que andar luego descamisados sin paga extra, no sea que nos resfriemos y nos tengan que atender en el ambulatorio.
 

1 comentario

Isabel escribió
29/01/2013 18:37 cuanta razón tienes... si es que cuando semejantes deudas son pagadas así... mal vamos amigo Sancho...
 

18 dic 2012

Política como profesión

Política como profesión

JORDI PANIAGUA SORIANO. 18/12/2012
 
 
VALENCIA. Imagino que el señor Fabra ha estado releyendo estos días la conferencia que en 1919 impartió Max Weber ante sus alumnos en Munich titulada 'Politik als Beruf' ("Política como profesión"). De un plumazo el Consell ha pasado de "vivir de" a "vivir para" la política: la mitad de los ocho miembros del nuevo Consell han desarrollado alguna actividad relevante fuera del ámbito político con salarios muy por encima de los que percibe un conseller. La política ejerce un escaso poder de atracción sobre los profesionales altamente cualificados. Las razones hay que buscarlas principalmente en la prima salarial, el escaso reconocimiento social y el riesgo de desconexión profesional. Tampoco ayuda el hecho que la mayoría de los fichajes estrella de los partidos se han ido estrellando o apangándose tenuemente uno tras otro.
Las barreras de entrada que afectan a los expertos más cualificados crean un incentivo para la perpetuación de la incompetencia. La representación política, o al menos la que además tiene responsabilidades de gestión, está hoy en día sesgada negativamente y proliferan profesionales de la política en vez de políticos profesionales.

Que política es una profesión es incuestionable. Pero es una profesión que obedece a unos parámetros ligeramente distintos al resto. No adaptar la política a esta realidad social y económica es una buena receta para perpetuar el aurea mediocritas.
Con una retribución más objetiva, transparente y flexible se ampliaría positivamente el espectro de la representación social en el arco parlamentario. El problema no es que lo políticos cobran mucho, si no que no cobran en función de valía profesional. El mercado, como mínimo, es igual de ciego que sus señorías a la hora de fijar los salarios y elimina la arbitrariedad que surge de la auto-asignación de los sueldos por parte de un club cerrado. Por ejemplo, no nos extrañamos cuando los clubs de fútbol pagan sueldos millonarios ya que es extremadamente complicado disputar la liga (y no digamos la Champions) sin los mejores en plantilla.
Pero el problema no reside únicamente en el salario. Del mismo modo que las multinacionales cuidan el retorno del ejecutivo expatriado, deberíamos ofrecer una salida digna al expolítico y reconocer su experiencia como un valor profesional. La ausencia de barreras de salida es una condición indispensable para eliminar las barreras de entrada.
No podemos pretender ser un país competitivo si nuestros representantes no lo son. Es difícil elevar la exigencia y la responsabilidad en política sin un sistema retributivo que premie el mérito y valore el trabajo. Mientras la política siga alejando sistemáticamente a los mejores profesionales será difícil obtener resultados excelentes.

26 nov 2012

La paga extra: ¿Solidaridad o caradura?

La paga extra: ¿Solidaridad o caradura?

JORDI PANIAGUA SORIANO. 26/11/2012
 
VALENCIA. No es porque crea en la caridad agustina (que también), pero no entiendo el razonamiento de querer recortar solidaridad interterritorial por las decisiones en política económica. Tampoco se deberían reclamar entonces ayudas y rescates de alemanes y holandeses. De hecho, los alemanes tampoco lo entienden. El economista Jürgen Donges repitió hace poco en Valencia que: "No quiero dejar a mis nietos una deuda acumulada (...) porque a los españoles no les ha dado la gana ahorrar".
Una decisión de la Junta de Extremadura ha vuelto a poner encima de la mesa el debate de la financiación y solidaridad autonómica. Los funcionarios extremeños serán los únicos funcionarios españoles que recibirán estas navidades la paga extra. La pregunta abierta en twitter era: ¿tiene sentido que Extremadura utilice las transferencias que recibe del resto de España para que sus funcionarios cobren más que los demás?
Observando las diferencias en PIB/cápita, el sistema de financiación parece injusto para los que pagan. En cuanto al PIB per cápita, Extremadura sería Grecia, Valencia Puerto Rico y Cataluña, Macao (no lo digamos demasiado alto por si Adelson vuelve reclamando otro Eurovegas). El problema de este análisis es que ni Extremadura, ni Valencia, ni Cataluña son países, al menos de momento. Los servicios y administración compartidos hacen muy complicada una comparación en términos relativos de PIB per cápita.
Las transferencias, a diferencia de los impuestos, son finalistas. Es decir, lo que todos (menos vascos y navarros con su particular ticket) transferimos a los extremeños y andaluces sólo se puede utilizar para servicios como la sanidad y la educación. Con ello, se pretende que converjan, tanto en renta como en política económica, con el resto de España. El margen para revelar sus preferencias (en este caso con políticas expansionistas sobre la demanda agregada) es muy limitado y deben recurrir a otras fórmulas. Recientemente el tribunal constitucional ha avalado la tasa extremeña a la banca (240 millones), con lo que disponen de un ingreso extra que utilizarán en lo que consideren oportuno, como la paga extra.
En todo caso, la "caradura" de la Junta de Extremadura debería imputarse sólo a su gestión, no al sistema de las transferencias. Con un sistema menos redistributivo tampoco se eliminaría ni la injusticia ni el despilfarro. Doblando la financiación, se podrían haber construido dos aeropuertos en Castellón. Cada Administración decide asignar expost los recursos de la manera más eficiente (o ineficiente) en función de la financiación que recibe exante. De momento, el único criterio de control es el cumplimiento del 1,5% del déficit. Si dentro de este margen presupuestario la junta de Extremadura decide pagar a sus funcionarios, allá ellos con sus electores.
Las transferencias, como los impuestos, se suelen pagan con dolor y a menos que sean quiméricamente neutrales conllevan su dosis de injusticia. Sólo pagamos impuestos con una sonrisa jugando a la lotería. Puede que un bingo autonómico suscitara menos animadversión que nuestro actual sistema de financiación. De hecho, el Estado ya ha empezado por organizar una rifa para pagar los desperfectos del terremoto de Lorca. Podemos imaginar cualquier otro sistema de financiación, pero a menos que deseemos que se instale la troika en la Atenas del valle del Jerte, caminaremos todos por la senda de la dependencia autonómica.

JAM escribió
26/11/2012 17:23 El tema es mucho más profundo que la paga extra de los funcionarios. Está en juego la supervivencia de muchos autónomos y del pequeño comercio, que lo van a agradecer más. La medida fue una metedura de los tuercebotas de la casta política parasitaria. http://tendenciasdelmundocontemporaneo.blogspot.com.es/2012/11/a-estas-alturas-nadie-le-ha-de-extranar.html

 

19 nov 2012

La importància de ser Ernest (Lluch)

La importància de ser Ernest (Lluch)

Enest Lluch en una imatge de 'Twitxr Roger Casero'JORDI PANIAGUA SORIANO. 19/11/2012
 
A la seua fundació descriuen a Ernest Lluch com "un intel·lectual valorat, un polític respectat i un comunicador enormement popular, quan l'assassinaren el 21 de novembre del 2000. Investigador, escriptor, professor, parlamentari, ministre, rector d'Universitat, articulista, tertulià... tot això fou Ernest Lluch, i per tot això se'l recorda, se'l reconeix i estima".
VALENCIA. Quan Oscar Wilde va titular la seua ultima obra de teatre The Importance of Being Earnest no va pensar en que li hi traduirien el títol a més de 20 idiomes. L'escriptor anglès fa un joc de paraules homòfones en anglès: earnest (seriós) i el nom propi Ernest, el nom del germà fictici del protagonista. La millor és La importancia de ser Frank o simplement, seguint la moda actual de les pel·lícules, deixar el títol original en anglès i prou.
En canvi, la traducció castellana La importancia de llamarse Ernesto no captura l'esperit de l'original; és confusa fins i tot per entendre la trama i els diàlegs. El títol mateix és rellevant ja que l'autor ens deixa entendre de manera subtil i satírica el valor que li dona a la serietat i a l'honestedat envers del doble joc que impregna la trama.
Pot ser que amb l'error de la traducció no arribàrem a entendre massa la importància de ser seriós i continuem tots plegats fent-nos 'la puta i la Romeneta'. Però encara sense saber idiomes, no tenim excusa per no recordar la importància de l'Ernest Lluc i dels valors i idees que defensà fins a la seua mort fa ara dotze anys.
Malauradament no podem conèixer la opinió del profesor Lluch. Només ens queda la seua memòria, els seus més de 2.000 articles i l'important treball científic dels seus deixebles. Alguns dels que foren els més brillants alumnes dels alumnes d'en Lluch acaben de crear un think-tank anomenat 'Wilson', en homenatge al 28è president nord-americà.
Woodrow Wilson fou un dels impulsors del tractat de Versalles i pensava que la pau al continent europeu passava per dividir els imperis estimbats el 1918 en petites nacions que no tindrien l'empenta suficient per repetir una altra gran guerra. Una de les dites preferides d'en Lluch era del president francès Mitterrand, "M'estime tant a Alemanya que en vull dues". Sota el nom del polític americà que defensava l'atomització d'Europa, la diàspora catalana a l'Ivy Leage mostra els diferents escrits, idees i models econòmics sobre l'encaix o des-encaix de Catalunya a Espanya i a Europa.
L'equidistància mètrica que gaudim a València de Madrid i Barcelona, a voltes ens fa veure les coses amb la perspectiva suficient per adonar-nos de que no es veu per enlloc un contrapunt dels Wilson. No hi ha un col·lectiu inspirat en l'esperit d'Adenauer (o inclús Tarradellas), que defense l'espanyolisme integrador i moderat que imaginava Lluch amb la mateixa força mediàtica, rigor econòmic i presència internacional.
Més enllà del rebombori radiotelevisiu emocional de Madrid, amb l'excepció d'algun ciutadà de Catalunya emigrat a Edimburg, hi ha un buit a l'ambient intel·lectual a favor de l'Espanya que coneixem ara. L'Ernest ens va ensenyar a treballar amb cura i a respectar les opinions, però amb un pensament crític i honest. Imagine que no sols estaria en contra de les fronteres sinó que ens incitaria a buscar millors raons per estar-ne en contra. També crec que, allà on estiga, s'alegrarà de que puguem discutir des d'una vessant acadèmica, pacífica i respectuosa.
 
fulanito escribió
19/11/2012 13:06 contrapuntos de la vida! hemos pasado de la ironía sobre la película "Hoy es martes, esto es Bélgica" a "Son las 12 esto es Cataluña" (mi particular homenaje al Sr. Ernest Lluch)
 

12 nov 2012

Doping electoral: ¿Cuántos Armstrong hay en política?

Doping electoral: ¿Cuántos Armstrong hay en política?

VALENCIA. Sobre el asfalto, Lance Armstrong fue el mejor ciclista de su generación. No quiere esto decir que fuera un ciclista épico ni el mejor ciclista de todos los tiempos. Pero ganó dando pedales a todos los que se le pusieron a rueda. Encima del sillín, como en la vida, se miden las victorias por las talla de los rivales. Armstrong tuvo la suerte para él y desgracia para sus contendientes, de no tener que lidiar con hombres de la talla de Hinault, Ocaña o Merckx, sino con Beloki o Ullrich, que no pasarán precisamente a la posteridad por sus hazañas deportivas. La desposesión de sus títulos no desmerece su mérito como ciclista en ruta.
Si analizamos el caso de Armstrong desde una perspectiva económica llegaremos a la misma conclusión. Hay herramientas de análisis económico que nos permiten llegar a comprender mejor la situación del deporte y particularmente del ciclismo. El caso Armstrong se puede explicar mediante la teoría de juegos estrategia, como el conocido dilema del prisionero. Al fin y al cabo, los deportes no son más que un juego.
La estrategia dominante para un ciclista de su época era doparse. Se enfrenan ante el mismo dilema que dos prisioneros cómplices de un delito incomunicados en una celda. Aunque la estrategia colaborativa es la más beneficiosa para ambos, ambos acaban delatándose para evitar un mal mayor. Arriesgarse a no doparse cuando se tiene la sospecha que todos los demás se dopan no resulta la estrategia óptima. Además, al igual que en devaluación monetaria, si todos toman las mismas sustancias el resultado viene a ser el mismo que si nadie las toma. Si nadie se hubiera dopado, Lance hubiera resultado ganador igualmente.
Sorprende que los casos de dopaje se concentren fundamentalmente en ciclismo y atletismo mientras que futbolistas, tenistas o chóferes tengan un expediente inmaculado. Ellos tampoco se escapan al dilema de Nash y Keynes. Como aseguraba el Dr. Fuentes, si dijera lo que sé, adiós al Mundial y a la Eurocopa". Incluso acabó reclamando un premio Nobel a la investigación médica.
La principal diferencia entre el ciclismo y los demás deportes en cuanto al dopaje no estriba en la dificultad física. Cualquier sustancia que mejore algún aspecto del rendimiento, como la atención o concentración, puede ser considerada como dopante. La distinción se encuentra una vez más en el mercado. En la Liga, la ATP o la NBA, son sistemas comparativamente más cerrados que la UCI. En las pruebas de ciclismo internacionales concurren diferentes organizaciones y federaciones de distintas naciones con intereses contrapuestos.
En cambio, los Alonso, Mesi, Nadal y compañía juegan en circuitos cerrados alquilados a un mismo dueño con unas reglas que favorecen colaboración. Los implicados en el juego del futbol (o de la Fórmula Uno, MotoGP...) son un club bastante cerrado y homogéneo en los que prosperan estrategias de colaboración. Por lo tanto existe un doble equilibrio de Nash que favorece que los controles en este tipo de espectáculos sean más laxos que en el ciclismo o atletismo. En cualquier caso, el resultado último de las pruebas, como nos enseña Keynes, es indiferente: el mejor continuará ganando en ambas estrategias.
Detengámonos a pensar que sucedería si se aplicara el mismo protocolo contra el dopaje en el ciclismo en otros deportes, o incluso en otras profesiones. El ciclista tiene la obligación de informar sobre su ubicación física los 365 días al año (que se lo pregunten a Rasmussen, que perdió un tour por engañar a su mujer) y disponer de un pasaporte biológico que controle sus biorritmos habituales, además de numerosos controles tanto dentro como fuera de la competición.
El deportista se juega en todo caso su buen nombre y el de la marca comercial que representa. Los representantes públicos se juegan mucho más (nuestro dinero e intereses) y se someten a un control mucho menor que cualquier ciclista aficionado. Sin embargo, los políticos se enfrentan a un juego similar al del ciclista: utilizan un doping electoral que consiste en prometer más que el adversario a sabiendas de que no se cumplirán sus promesas. Tampoco parece sensato que no se controle el uso de sustancias que minoren su capacidad de raciocinio cuando elaboran leyes y disposiciones que no afectan a todos.
Imaginemos un sistema en el que los políticos dispusieran de un pasaporte intelectual que controlara cambios de opinión o promesas incumplidas. Que se hicieran detallados informes de sus palabras dentro y fuera de la campaña electoral para contrastarlos con las acciones posteriores de gobierno u oposición. Que tuvieran que informar al parlamento sobre sus quehaceres todos los días del año. Que permitieran a la policía científica entrar en su casa a las cuatro de la madrugada para tomar muestras de sangre.
Los políticos que dieran "positivo" se les despojaría de todos su cargos y tendrían la obligación de devolver (con intereses) su sueldo íntegro. Si todos lo que tiran la primera piedra contra Lance y el ciclismo se sometieran a un escrutinio tan escrupuloso de su actividad profesional, pública y privada, ¿cuántos Armstrongs más habría?

1 comentario

Gero escribió
13/11/2012 10:11 Muy interesante el artículo del doping político y económico. Existe doping político en la dedocracia, y económico cuando más de la mitad de los bonos soberanos son adquiridos por los bancos centrales o, en caso europeo, privados. Igual que quitar sustancias al dopado reduce el rendimiento, ¿qué pasaría si los bancos centrales y privados dejaran de comprar bonos soberanos, máxime cuando los bancos centrales además son fabricantes de la moneda?

17 oct 2012

Las consecuencias económicas del Sr. Mas

ANÁLISIS

Las consecuencias económicas del Sr. Mas

JORDI PANIAGUA. 17/10/2012 "Se enfrenta a un dilema (...), y tendrá que renunciar a algo, ya que incrementar la soberanía nacional catalana lleva aparejada ciertas contraprestaciones económicas y democráticas..."
http://www.valenciaplaza.com/ver/64174/las-consecuencias-economicas-del-sr--mas.html
VALENCIA. Las consecuencias económicas del Sr. Mas, o de la posible desagregación del Cataluña del resto de España, pueden abordarse desde una perspectiva empírica (observando el efecto de una frontera en el comercio) y otra teórica. El Sr. Mas se enfrenta a un dilema, como un puzle con piezas que no acaban de encajar. Para poder ensamblarlas, tendrá que renunciar a algo, ya que incrementar la soberanía nacional catalana lleva aparejada ciertas contraprestaciones económicas y democráticas.Diversos economistas, como Ángel de la Fuente (CSIC) y Germà Bel (UB), están manteniendo una correspondencia epistolar al respecto en distintos periódicos que recuerdan a la que protagonizó hace tres lustros Xavier Sala i Martin (Columbia) con Ernest Lluch (el profesor del profesor de mis profesores). Entonces, como ahora, se discutía acerca de la balanza fiscal catalana y de las posibles consecuencias económicas de la autodeterminación.
De la Fuente ha asegurado recientemente que el déficit fiscal catalán no se diferencia del de otras regiones de nuestro entorno. Desgraciadamente, una mano asesina que acertó el tiro nos arrebató la opinión del profesor Lluch, pero no sería descabellado suponer que estaría en contra de construir nuevas aduanas. En contraposición, los profesores Bel y Sala i Martin inciden en la insostenibilidad del déficit fiscal catalán y aseguran que poco podemos adelantar sobre los efectos de una hipotética frontera en el Senia.
Sin embargo, en plano empírico, sí que disponemos de suficiente evidencia estadística para estimar que la imposición de una frontera entre Cataluña y el resto de España afectaría negativamente el comercio entre ambas partes. Por ejemplo, la historia más reciente de separaciones amistosas muestra como el comercio entre Eslovaquia y la República Checa cayó un 25% en 1993 tras dibujar una frontera entre ambos países. Tan solo se recuperó tras una devaluación del 10% de la corona eslovaca. Malas noticias si se persiste en mantener el euro tras una hipotética separación.
El efecto de una separación administrativa sobre el comercio es sobradamente conocido desde que en 1995 el profesor McCallum acuñara su "border puzzle". El académico canadiense descubrió que a pesar de las abrumadoras similitudes entre el sur de Canadá y el norte de EEUU, las regiones canadienses comerciaban 20 veces más entre ellas que con sus vecinas estadounidenses. Durante los últimos veinte años, el puzle de McCallum se ha venido observando y refinando en multitud de investigaciones lo largo de distintitas fronteras.
Fue precisamente un antiguo alumno de Lluch, el catedrático de la UV Martínez Serrano, el primero en calcular el efecto frontera de España: las regiones españolas comercian 21.8 veces más entre ellas que con el extranjero. Subsiguientes publicaciones apuntan un efecto similar para otras regiones de España. De hecho los profesores Ghemawat (IESE), Llano (UAM) y Requena (UV) estimaron en 2010 que Cataluña comercia 44 veces más con el resto de España que con países. El efecto frontera en Valencia es ligeramente menor (38), mientras que Navarra (13) y Madrid (6) presentan unas economías más abiertas al exterior que el resto de las CCAA.
La teoría económica más actual proporciona un sustento teórico a los resultados empíricos del puzle de McCallum. El profesor de Harvard Dani Rodrik asegura en su conocido trilema de la globalización, que la soberanía nacional, la globalización y la democracia son mutuamente excluyentes
Se pueden perseguir dos elementos de la triada soberanía-globalización-democracia simultáneamente, pero siempre en detrimento de uno de ellos. Si una nación incrementa su soberanía nacional, tiene que elegir entre comercio-inversión y democracia. Por lo tanto, una línea soberana entre países democráticos hace disminuir el comercio entre ambos, tal como observó McCallum. En cambio, países autoritarios, como los paraísos fiscales o China, gozan de las ventajas de comercio y de la soberanía. Por tanto, Cataluña podría ser nación próspera con una frontera de Mas, pero a costa de una involución democrática.
En el debate sobre las consecuencias del Sr. Mas, la cuestión fundamental es si se está dispuesto a pagar el peaje democrático que implica una mayor soberanía y prosperidad económica.

19 comentarios

Alejandro Palop escribió
19/10/2012 20:00 Enhorabuena! Me ha gustado mucho el artículo y se nota que la gente le lee con atención. Por mi parte en cuanto a teoría y filosofia me parece bien pero en la practica me parece totalmente una pérdida de tiempo ya que lo que pretende en Sr Mas es absolutamente invialable a medio incluso largo plazo. A mi me parece un circo "MAS", para desviar la atencion de lo verdaderamente importante: EL PARO.
Marlango escribió
18/10/2012 00:08 Señor Gabriel, ha ganado: para usted la perra gorda. Ah, y corrija su fecha de despedida que nuevamente ha vuelto a errar (se ve que no le van estos cachivaches digitales)
ricardo escribió
17/10/2012 22:48 (repito post pues he perdido conexión) -fui alumno de Ernest Lluch. - existió un aprecio mutuo. -he señalado la descontextualización de su muerte en este espacio. -ha habido quien se ha ofendido (!!) y reacciona en clave victimista -el artículo se ciñe a los aspectos económicos y deja al margen la arquitectura mítica (que para alguno es lo que importa). -las explicaciones de carácter personal, sobran.
Gabriel escribió
17/10/2012 22:24 Efectivamente Marlango o Ricardo o como se llame el que aprovecha su posición para pretender sentar cátedra. En mi opinión la libertad de expresión, como señaalara Rawls respecto a la tolerancia en su Teoría de la justicia, (que no es la única aproximación pero para mi modesta opinión una de las más rigurosas) tiene como límites a los intolerantes. Y el tal Ricardo lo es. Que Marlango me acuse de serlo por señalar que a eso no juego más, me da pena pero también risa. Porque frente a las salidas de pata de banco del primero, y su eco en el diario, mantener un criterio con límites (líneas rojas dicen ahora los pedantes) se toma como intolerancia. No me importa, a mi me lleva a mandar a Valenciaplaza donde quien lea este comentario se imagina. Para competir con las redes sociales, tienen ustedes todavía un largo camino. Pero si se empeñan como parece, en poco tiempo serán un hastag de esos (o como se llame). Lo opuesto a lo que han sido los medios de comunicación. Nada más: que triunfen y que esos miles de cliks que seguro que van consiguiendo (si dejan que se insulte lo lograrán más fácilmente), les permitan mantenerse vivos. Porque cliks y reputación no van de la mano. Por eso yo lo dudo. Y estoy seguro de que no es el espíritu que he constado en el diaro hasta hace unos meses. y que día a día veo que va desapareciendo. Su lector hasta hoy 18/1/2013 Gabriel Tordera
Nate Fisher, Sr. escribió
17/10/2012 22:12 Enhorabuena por el artículo y por los comentarios (por casi todos, Ricardo). Yo creo que la auténtica cuestión es si, una vez conseguida la independencia por Cataluña (lo que creo inevitable) el gobierno de "Restoespaña" podría conseguir que Catalunya no fuera miembro de pleno derecho de la UE y lograra (si puede) desviar tanto comercio como producción industrial a zonas fuera de Catalunya. Supongo que esto sería casi una obligación para el gobierno de ese momento. A los que saben de ésto, ¿qué probabilidad existe de que ésto sea así? ¿Estarían dispuestos en la UE a dejar fuera a Catalunya para enviar un mensaje a navegantes?
Jordi Paniagua escribió
17/10/2012 22:05 Benvolgut Sr. Bel: Moltes gràcies pel seus educats comentaris i crítica. 1.) En quant al comerç internacional, hi ha més opinions que he deixat reflectides en un comentari anterior. És un tema molt interessant i rellevant sobre el que estic treballant. Necessita d’una investigació acadèmica i teòrica més profunda. 2.) Té tota la raó, malauradament no puc conèixer la opinió del Prof. Lluch. Per açò mateix, per confeccionar este article d’opinió he consultat el treball dels deixebles d’en Lluch com queda patent al text. Com a referència personal, l’Ernest també em va ajudar fa molts anys quan m’alçava amb els seus braços. Per tant, en el meu cas almenys, la referència és inevitable. L’Ernest sempre m’ha inspirat com a persona i economista, ja que em va animar a pensar críticament i lliure. Em va ensenyar a treballar amb cura i a respectar les opinions. Encara que no tinc certesa de la seua opinió, sí que puc estimar-la a través de la seua obra i memòria. Com he deixat escrit, imagine no sols que estaria en contra de les fronteres. També crec que, allà on estiga, s’alegrarà de que puguem discutir estos temes des d’una vessant acadèmica, pacífica i respectuosa.
galaico67 escribió
17/10/2012 21:30 Aqui va otro enlace: http://www.ggdc.net/maddison/Historical_Statistics/horizontal-file_03-2007.xls 9 años para llegar a los mismos valores pre secesión, eso para los checos…sin embargo, a los "hermanos pobres", los eslovacos les va comparativamente mejor. Su posición relativa se va acercando a la de Chequia. Y otro punto a favor de Chequia es la cercanía a Alemania, sus vinculos historicos y culturales y que la inversión de este país - Skoda pasó de cero a 100, supongo que muchas industrias auxiliares emigrarían en busca de salarios más bajos... - en su nuevo pesudoland no sería despreciable. En el caso catalán ni sus vecinos van a invertir, ni tienen la ventaja competitiva de los salarios. Y después de esta comparativa, solo puedo afirmar que nos va a doler mucho a los dos, pero,al menos, nosotros ya lo tenemos asumido.
Marlango escribió
17/10/2012 20:52 Caramba, señor Gabriel, sí que es usted totalitario. O se opina y razona en la forma y modo que usted cree que hay que hacerlo o rompe la baraja. Dudo que Lluch compartiese esos modos 'ilustrados' de andar por la vida. Pero allá cada uno...
Guillermo López García escribió
17/10/2012 20:05 A mí me gusta el tono divulgativo que emplea Sala i Martin en sus artículos, pero creo que en el análisis de la independencia la cabra le hace irse al monte más de lo razonable. Con el ejemplo de Chequia, por ejemplo. Para Sala i Martin, el hundimiento del comercio entre Chequia y Eslovaquia no sería relevante a causa del régimen comunista (economía dirigida) que ambos compartían. En cambio, cuando se trata de evaluar el crecimiento del comercio que experimentó Chequia posteriormente, Sala i Martín lo ve muy relevante, un ejemplo de cómo la independencia le había permitido extender sus vínculos comerciales... Pero ahí a Sala i Martin se le "olvida" que Chequia partía de una situación previa como país comunista, sustituido por una economía de mercado. Este tipo de enfoque, ventajista a veces en unos niveles vergonzosos, aparece a menudo en sus discursos "la independencia siempre es un buen negocio"
Gabriel escribió
17/10/2012 19:56 El tal Ricardo no tiene ni pajolera idea quien era Lluch, ni de lo que pensaba, ni de sus actividades políticas menos conocidas, ni de nada de nada sobre él. Los que le conocimos, sin estar de acuerdo en todo con él, nos podemos sentir con toda razón ofendidos por lo que escribe. Y mucho más que le den cabida -y eco-en valenciaplaza. Han perdido un lector (y un comentarista leal).
ricardo escribió
17/10/2012 19:40 caramba!, parece que a Ernest Lluch y a John Lennon les asesinó Mark David Chapman.
Germa Bel escribió
17/10/2012 19:14 Sr. Ricardo, Efectivament a Lluch el va matar ETA. Y tambe, efectivament, el seu missatge es extraordinariament ofensiu a la memoria i a la reailtat. Es evident que voste de Lluch n'ha sentit de segones, si es qu en'ha sntit en absolut. El seu missatge es l'unic exemple de totalitarime mental que s'ha expressat entre totes les intervencions d'aquesta conversa.
ricardo escribió
17/10/2012 18:20 el artículo esta construido con un planteamiento teórico riguroso. En ningún momento aborda el tono emocional/subjetivo dominante. Puede gustar, o no. Puede acertar históricamente, o no (entiendo que no pretende quitarle clientela a Rappel). Hay montada una campaña mediatica e institucional que tira de espaldas. Pero por lo menos advierte que va a doler. No dice (como los politicos): sólo será un pinchacito! Otra cosa. A Lluch no le mató una mano anónima. Le mató ETA. Y entramos en un relato más amplio y con derivaciones sensibles al tema que nos ocupa. Los nacionalistas catalanes no movieron un dedo cuando lo asesinaron. Se quedaron catatónicos pues ya habían justificado sus crímenes. Esto es historia no economía. El fantasma del totalitarismo no es ninguna fantasía, español el que no bote! Magnífico artículo.
Jordi Paniagua escribió
17/10/2012 15:49 Nota del autor: Recientemente han aparecido diversas referencias sobre el mismo tema de los profesores: Mora: http://bit.ly/Osu1Vv Antràs: http://bit.ly/QlbngW Sala-i-Martin: http://bit.ly/TxZgAO
Germà Bel escribió
17/10/2012 14:37 Benvolgut Senyor Paniagua: 1) Sobre comerç internacional, li recomano que faci un cop d'ull a l'article que el Catedràtic de Harvard Pol Antràs ha publicat en el bolg Nada es Gratis http://www.fedeablogs.net/economia/?p=25300 2) Sobre qué opinaria el Senyor Ernest Lluch,li recomano que pregunti als seus deixebles. En el meu cas, i perdonarà la inevitable referència personal, en tinc alguna idea, doncs l'Ernest em va ajudar, per exemple, a preparar la primera interpelació al govern que vaig tenir al Congrés a Octubre de 2000, unes setmanes abans que l'assassinessin. Però, això no m'autoritza a especular quina seria la seua opinió com a economista i com a ciutadà davant del procés polític en curs a Catalunya, perquè la seua opinió és només d'ell.
Antoni Roig escribió
17/10/2012 14:28 No sóc expert en economia. De fet, pràcticament no en sé res. Tanmateix m'agrada llegir els comentaris de Xavier Sala i Martin, que sol explicar amb números les seues posicions. Com que ha estat nomenat en este article d'opinió, us reproduisc un text d'un dels darreres posts d'En Sala i Martí al seu blog. Us pose, a més a més, els enllaços corresponents per si els voleu consultar. Només tinc la intenció que els lectors, si no ha han fet ja, puguen consultar les tesis d'un dels autors nomenats a l'article anterior. Crec que és un bon costum consultar fonts que es contadiguen. A sota teniu el fragment i els enllaços. "...El ejemplo de Chequia se utiliza porque, al independizarse de Eslovaquia, el comercio entre los dos países cayó un 70% y ese es el número que se aplica a Catalunya sin tener en cuenta que Chequia y Eslovaquia eran dos países comunistas teledirigidos por el gobierno que decía a cada uno lo que tenían que producir y donde lo tenía que vender. Lógicamente, cuando cayó el comunismo toda esa farsa comercial desapareció pero nada de eso tiene por qué pasar en Catalunya por lo que decir que el comercio caerá un 70% es una bobada. De hecho, si nos tomásemos en serio la tesis y la independencia se decidiera siguiendo únicamente el criterio comercial, la decisión racional sería irse: y es que los analistas solo hablan de la caída del comercio entre Chequia y Eslovaquia pero no mencionan el comercio con Alemania, Europa y el resto del mundo que subió hasta el punto que el comercio total (sumando el de Eslovaquia y el resto del mundo) ha pasado del 49% del PIB checo en 1993 (año de la independencia) al 75% en la actualidad..." http://www.salaimartin.com/randomthoughts/item/451-el-tiro-por-la-culata.html http://www.salaimartin.com/randomthoughts/item/448-caur%C3%A0-el-comer%C3%A7-entre-catalunya-i-espanya-en-cas-dindepend%C3%A8ncia?.html
ramón aznar escribió
17/10/2012 13:11 menudas consecuencias, por eso escocia puede votar y decidir, y catalunya, no queremos que pueda decidir. Como que ellos no saben las consecuencias, por eso cada vez venden más fuera de españa que aquí.
Gero escribió
17/10/2012 11:10 Faltarían las consecuencias económicas del Sr Bernanke y del Sr Draghi
Joan Sanchis escribió
17/10/2012 09:31 Crec que l'article està totalment descontextualitzat i parteix d'unes premises que no tenen perquè ser certes. En primer lloc, vosté està suposant que la independència suposaria l'exclusió de Catalunya del mercat únic europeu, quan això no està gens clar. La pròpia Comissió Europea ha fet declaracions contradictòries i ja ha comunicat que no es pronunciara fins que no es done el cas. En segon lloc, qüestionar les dades del dèficit fiscal, i atrevir-se a dir que poc més que és el "normal", és desconèixer la realitat del funcionament del sistema de finançament autonòmic. I per últim, vosté fa un gran descobriment. Els territoris amb fronteres tenen relacions econòmiques més dèbils, que els mercats unificats. Bastant previsible, no? El problema és que vostè assumeix una frontera que no tindria perquè existir, i en cas d'existir, tampoc en sabem les condicions que comportaria. Tampoc entenc allò que diu que la prosperitat econòmica de Catalunya implicaria una involució democràtica. Sincerament, no se com es munta vosté això. Salutacions!

8 oct 2012

Las consecuencias económicas del Sr. Fabra

Las consecuencias económicas del Sr. Fabra

JORDI PANIAGUA. 08/10/2012
 ALENCIA. En el estudio las causas de la desigual prosperidad de las naciones se barajan cuatro parámetros: la geografía, la cultura, la ignorancia y las instituciones. Desde la geografía, se argumenta que son los países con climas templados somos estructuralmente menos productivos que nuestros vecinos del norte. Al igual que los primeros estudios atribuían los ciclos económicos al ciclo de las manchas solares, se olvidan de ya no tan singulares excepciones como Singapur, Taiwan, o Korea del Sur. ¿Será entonces la cultura? Algunos alemanes parecen resucitar la antigua tesis de Max Weber sobre la laboriosidad intrínseca de la cultura protestante, olvidándose de Francia o de Chile en contraposición a Perú o Bolivia. Tampoco la ignorancia manifiesta de los cargos electos no distingue entre fronteras y brillantes economistas como Mas-Colell consiguen resultados igualmente mediocres a los del bachiller Montilla. ¿Cómo explicar que países con climas, culturas similares y con políticos más o menos ignorantes, tengan un desarrollo económico dispar? Los profesores Daron Acemoglu (MIT) y James Robinson (Harvard), que analizan el origen del poder, la propesperidad y la pobreza en su último libro "Why nations fail", nos dirían que la clave son las instituciones.
Dentro de un mismo país, con un contexto geográfico cultural y educacional similar, es difícil entender que distintas regiones tenga un desarrollo económico dispar sin el papel que juega el marco institucional dentro de cada autonomía. Las instituciones modulan las reglas de la economía regional y proporcionan incentivos que motivan o desmotivan a la gente para crear empresas. Más allá del clima, la posición estratégica del puerto de Valencia y la aptitud o inteligencia de los políticos de turno, es el funcionamiento de las instituciones valencianas lo que nos separa económicamente del resto.
Cuando alguien decide emprender un negocio, aparte de una dosis de valentía y suerte, suele venir bien un marco institucional estable, justo y claro. Entre las universidades aislándose, las cámaras mudándose, las asociaciones protestando, los sindicatos manifestándose, las empresas públicas extinguiéndose, la Administración trifásica y la justicia ralentizándose, no se proporcionan los incentivos suficientes para que fructifiquen proyectos empresariales en la misma medida que en Madrid o en el País Vasco.
Por ello, las consecuencias económicas del Sr. Fabra son distintas, pero no menos preocupantes que de las del Sr. Rajoy (a ver quién encentra las 7 diferencias entre el New York Times y ValenciaPlaza). Sin margen para la política económica, más allá del pataleo fiscal, el Sr. Fabra tan solo puede recurrir a la política institucional. Con la dificultad de que las medidas, para resultar efectivas, necesitan abarcar todo el entramado institucional.
Las empresas se enfrentan con toda realidad, no solo una parte de ella. Las decisiones circunscritas a los organismos con una dependencia funcional, como en la anunciada reordenación del sector público empresarial, tienen un efecto limitado en la competitividad de las empresas. En todo caso, la administración se ahorra gastos, que no es lo mismo que ganar competitividad.
Para transformar las actuales instituciones extractivas, que drenan recursos sin que se obtenga una clara ventaja comparativa, se necesita una política institucional inclusiva, que construya ventajas en todos los ámbitos institucionales. Las consecuencias de cambiar solo un poco para que nada cambie se plasmarán en la persistencia de un déficit más preocupante que el fiscal: la falta de incentivos para crear empresas locales y atraer a las foráneas.