4 ago 2013

Una investigación de los Dres. Juan Sapena y Jordi Paniagua, premiada por la Global Innovation and Knowledge Academy

https://www.ucv.es/uhora_0.aspx?id=4167

Una investigación de los Dres. Juan Sapena y Jordi Paniagua, premiada por la Global Innovation and Knowledge Academy

El Decano y el Profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Católica de Valencia reciben el galardón a la mejor investigación académica en un congreso internacional celebrado en Valencia

El Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”, Dr. Juan Sapena; y el Dr. Jordi Paniagua, Profesor de esta misma Facultad, han recibido el premio a la mejor investigación académica en el congreso de la Global Innovation and Knowledge Academy (GIKA), celebrado recientemente en Valencia.
‘A Golden Rule for International Business Ethics? An empirical approach’ (¿Una regla de oro para la ética empresarial internacional? Un enfoque empírico), título del estudio, ha recibido el premio en el encuentro GIKA 2013, en el que se han presentado alrededor de 200 trabajos de académicos de más de 40 países.
El artículo de investigación ha sido presentado en la sesión de la prestigiosa revista académica ‘Journal of Business Research’, de la editorial Elsevier. El premio implica la inclusión del artículo en un monográfico que se publicará en el año 2014 en esta publicación norteamericana.
El jurado del premio, formado por el editor jefe de la revista ‘Journal of Business Research’ Prof. Dr. A. Woodside (Boston College, USA) junto con Prof. Dr. Kun-Huang Huarng (Feng Chia University, Taiwan) y Prof. Dr. Domingo Ribeiro (Universitat de Valencia) ha destacado el rigor empírico de la investigación de estos profesores de la Univefrsidad Católica de Valencia, así como la relevancia académica y su originalidad.
En su estudio sobre la ética de la inversión extranjera directa, los autores han propuesto un modelo económico “que permite analizar las transacciones económicas internacionales bajo un prisma ético”, según ha expuesto el Dr. Paniagua.
“La regla de oro es un principio moral que en su forma positiva puede expresarse: trata a los demás como querrías que te trataran a ti. Nuestra investigación aplica empíricamente esta regla a la inversión extranjera directa en 161 países en los últimos 9 años, distinguiendo entre el origen y destino de la inversión”, ha concretado el Dr. Sapena.
El estudio traslada el problema ético de la inversión hacia países desarrollados, donde ejecutivos y gobernantes se enfrentan a dilemas éticos similares a de los países en vías de desarrollo. En opinión de los expertos de la Universidad Católica de Valencia, la “principal” contribución de la investigación ha sido “proporcionar una herramienta de análisis ético en los negocios internacionales”.
Así, los resultados obtenidos en este estudio muestran una realidad contradictoria. Por un lado, cuando las inversiones se dirigen a países en desarrollo y que no entran en conflicto con los intereses de los países desarrollados -con sólo el 0,22% de los proyectos de inversión de salida- el patrón de inversión permite un avance en el orden moral en el mercado de la inversión extranjera, proporcionando incentivos positivos para el bienestar de la comunidad de acogida.
Sin embargo, han apuntado los Dres. Sapena y Paniagua, “fuera de este club de países, la situación es notablemente diferente. En este caso, en promedio, las decisiones de los inversores extranjeros incentivan el deterioro del funcionamiento legal y democrático de los países de acogida”.
Según han detallado ambos investigadores, las conclusiones del trabajo pueden ser de “utilidad, tanto para los responsables de la toma de decisiones en las empresas, quienes pueden analizar sus decisiones desde una óptica ética, como también para los responsables del diseño de política económica, interesados en el desarrollo económico y democrático de los países”.
Global Innovation and Knowledge Academy (denominada GIKA), es una red formada por profesores y editores de revistas indexadas en el Social Science Citation Index que tienen el firme propósito de colaborar en la publicación de los trabajos expuestos por los autores asistentes a los Congresos en sus revistas de impacto.
La Conferencia Anual GIKA proporciona una plataforma para la discusión de los desafíos relacionados con temas de actualidad en innovación y conocimiento. Más información: www.uv.es/gika.


19 jul 2013

Juan Sapena y Jordi Paniagua, premiados por la International Network of Business & Management Journals

Juan Sapena y Jordi Paniagua, premiados por la International Network of Business & Management Journals

 http://www.valenciaplaza.com/ver/92255/juan-sapena-y-jordi-paniagua--premiados--por-la-international-network-of-business--management-journals-.html



VALENCIA. El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, Juan Sapena, y Jordi Paniagua, profesor de la UCV, han recibido el premio a la mejor investigación académica en el congreso de la International Network of Business and Management Journals (Inbam), celebrado recientemente en Lisboa.

‘Business performance and social media: love or hate?' (‘Rendimiento empresarial y redes sociales: ¿amor u odio?'), título del estudio, ha recibido el premio en el encuentro Inbam 2013, en el que se han presentado alrededor de 300 trabajos de académicos de más de 50 países.
El artículo de investigación, presentado en la sesión de la prestigiosa revista académica ‘Business Horizons' (editorial Elsvier), de la Kelley School of Business de la Indiana University (Estados Unidos). El premio implica la inclusión del artículo en un monográfico sobre redes sociales y empresa que se publicará en 2014 en el la publicación norteamericana.
El jurado del premio, encabezado por el editor jefe de la revista Business Horizons, Marc J. Dollinger junto con otros tres profesores estadounidenses, destacó la originalidad de la investigación de los profesores de la UCV, así como la relevancia académica y empresarial del modelo propuesto. El jurado valoró la aplicabilidad de la investigación tanto para inversores, "ya que permite una mejor selección de carteras de inversión" como para ejecutivos "ya que permite una mejor planificación estratégica de la empresa".
En su estudio sobre el efecto que tienen las redes sociales sobre el rendimiento empresarial los autores han construido un modelo económico "que permite estudiar las variaciones de las cotizaciones bursátiles en función de los seguidores de las empresas en las redes sociales", según ha expuesto Paniagua.
"Se han identificado tres vías por las cuales las redes sociales afectan al rendimiento de las empresas: capital social, marketing y preferencias relevadas. Centrándonos en esta última vía de influencia, hemos realizado un análisis empírico del efecto del número de seguidores en redes sociales como Facebook y Twitter en el precio de la acción de empresas cotizadas en los índices Ibex y Nasdacq, ha concretado el Dr. Sapena.
En opinión de los expertos de la Universidad Católica de Valencia, el "principal" hallazgo de la investigación ha sido "determinar la masa crítica de seguidores a partir de la cual las redes sociales tienen una incidencia positiva en la cotización en bolsa".
Inmbam es una asociación académica "dedicada a la creación y difusión del conocimiento universitario", según han explicado desde la propia organización. Fue creada en 2009 por los editores de varias de las revistas internacionales más importantes en dicho ámbito, todas ellas indexadas en el Social Science Citation Index, con el apoyo de la UCV, la Universitat de València y la Universitat Politécnica de València.
El objetivo de Inbam es "dar a conocer los últimos resultados de investigación en las ciencias empresariales con el fin de mejorar las prácticas de sus profesionales y la gestión, actuando como foro para fomentar las relaciones actuales y futuras entre las revistas y ampliar los horizontes de la gestión y la literatura de negocios a través de una variedad de temas".

26 jun 2013

La Europa que hoy conocemos se juega su futuro en el sur

Artículo sobre España en la revista alemana Jesuiten: "La Europa que hoy conocemos se juega su futuro en el sur"


VALENCIA. El artíulo está firmado conjuntamente por Jordi Paniagua Soriano y Jaime Tatay Nieto. Su traducción íntegra es como sigue:

"La Europa que hoy conocemos se juega su futuro en el sur, especialmente en España. La situación de urgencia económica del país ibérico está drenando la confianza en las instituciones, tanto españolas como europeas, para hacer frente a una situación que perdura más de cinco años. El adelgazamiento de las cuentas públicas y los beneficios privados han dejado al descubierto unas élites político-empresariales extractivas al mando de unas instituciones inoperantes por la falta de recursos económicos, intelectuales y morales.
Las instituciones oficiales españolas y europeas, que en el pasado han dado respuesta a los problemas sociales y económicos, se muestran impotentes ante una situación inédita por la conjunción de tensiones territoriales como el independentismo, políticas como la corrupción y económicas como el paro. Con ello crece el disenso sobre los logros de la transición democrática, la integración en Europa y el mismo Estado del Bienestar, con unas consecuencias impredecibles.
A pesar de los intentos de activación económica del segundo gobierno socialista del Sr. Zapatero y de las políticas de recortes del nuevo gobierno liberal-conservador del Sr. Rajoy, los efectos perniciosos de una primera oleada de problemas económicos se han visto incrementados por una segunda marea de problemas de carácter institucional, político y social. La que empezó siendo una crisis de los mercados se ha trasladado a la calle.
El fenómeno de los indignados -simbolizado en esos miles de jóvenes acampados en la madrileña plaza de Sol en la primavera del 2011- reflejó la creciente ola de malestar social y la sospecha hacia una clase política y financiera sin voluntad o capacidad de trabajar por el bien común. Las actuales "mareas" pacíficas de protesta (manifestaciones en contra de los recortes en áreas como la educación, la sanidad o la cooperación al desarrollo) reflejan el creciente malestar de muchas capas de la sociedad que se encuentran en una situación cada vez más precaria.
A pesar de los numerosos problemas, la creciente re-politización de la sociedad civil, la extensa red de ayuda familiar, la nueva emigración y la calidad de la formación académica son algunos de los fundamentos que pueden ayudar a enfrentar el futuro y recuperar la confianza. Las sucesivas crisis a las que ha estado sometida la sociedad española en los últimos cinco años amenazan con erosionar el tejido económico español y los logros sociales de las últimas cuatro décadas. Pero amenazan también con rasgar algo todavía más valioso: el mismo tejido social. La conservación de ese tejido se basa, en último término, en la confianza; una confianza que resulta vital para el futuro de cualquier sociedad. Recuperarla es la gran tarea que tenemos por delante".

 

4 jun 2013

Bicicleta y casco: inseparables

Bicicleta y casco: inseparables

JORDI PANIAGUA. 04/06/2013
 
 
VALENCIA. En pocos deportes se aplica tan sutilmente el arte de gestionar recursos escasos como en el ciclismo. Por eso repito siempre que todo lo poco que sé de economía lo he aprendido dando pedales cada día. Utilizo la bici como transporte en la ciudad a diario (para desazón del portero de mi finca) y soy un modesto ciclista aficionado. No estoy al nivel de pruebas extremas como la Titan Desert, pero me defiendo en alguna que otra marcha ciclolturista. Los ciclistas estamos en general desprotegidos ante la falta de sensibilidad de algunos conductores. El ciclista tiene tanto derecho a circular por la calzada y a que se le adelante con seguridad dejando un 1'5m de espacio de seguridad. Por otra parte, los ciclistas también tenemos el deber de respetar las normas de circulación. El ciclista debe asegurarse de disponer de todas las medidas de seguridad apropiadas, ya que es el elemento más débil en la calzada.
Para mí ajustarme el casco es un acto reflejo al subirme a la bici, esté por la ciudad, en el campo o en la playa. Además de casco, también tango al día la licencia federativa (o un seguro privado equivalente) para evitar casos como el del ciclista que fue condenado a pagar 10.500 euros a una mujer a la que arrolló en la acera de Colón.
Me sorprende el debate que ha suscitado el uso del casco en ciudad. Desde un punto individual no alcanzo a entender a quien se sube en una bici sin una mínima protección. Pero a nivel socioeconómico también es difícil de comprender la reticencia al uso del casco. Curiosamente, los detractores del uso de caso en la ciudad (recordemos que ya es obligatorio fuera de la ciudad) son colectivos de usuarios del velocípedo como transporte urbano. Los argumentos son básicamente tres:
1. El uso del casco reducirá el uso de la bicicleta como medio de transporte urbano.
2. Un menor uso de la bici empeoraría la salud de quién renuncia a su uso.
3. La imposición del casco atenta contra la libertad individual.
En cuanto al primer punto, se puede prever un cierto descenso en los sistemas de alquiler como Valenbisi, donde previsiblemente se perderían usuarios que espontáneamente deciden utilizar una bici. Sin embargo, no suele ser habitual salir de casa pensando en utilizar el metro y cambiar de idea a mitad camino. Los estudios que se suelen citar en esta materia no son concluyentes. En Nueva Zelanda y Australia se ha observado un descenso de un uso general de la bici en todo tipo de vías. Pero que en ningún caso establece el estudio una relación significativa entre la imposición del casco y un menor uso de la bicicleta y menos aún una causa directa (Nota: Absténgase de su lectura si se tiene un mínimo de sensibilidad estadística).
De hecho, la evidencia empírica más cercana en este aspecto sugiere que el casco no ha frenado el uso de la bici. Desde el 16 de diciembre de 1999, cuando se estableció la obligatoriedad de circular con casco en vías interurbanas excepto en días de excesivo calor o tramos de prolongada pendiente (Ley 43/1999, 25 noviembre), el uso de la bici no ha hecho más que subir.
Un menor uso de la bici no siempre empeora la salud. De hecho, un mayor uso imprudente de la bici puede tener consecuencias graves para la salud, como sugiere la OMS que realiza un análisis del beneficio y riesgos para la salud de andar e ir en bici. También señala la OMS que andar e ir en bici son sustitutivos en la ciudad, con lo que los perjuicios no serían tan graves sin en vez de pedalear andamos.
En cuanto a la tercera razón, en un ensayo sobre la libertad Stuart Mill señalaba la frase célebre "la libertad del individuo acaba donde empieza la libertad de los demás". La decisión de no ponerse el casco en bici no es individual, ya que genera externalidades sobre terceros. Si por la decisión individual de no ponerse el caso, el ciclista resulta gravemente contusionado, las consecuencias se extienden a su familia y más allá. ¿Acaso no pagamos entre todos el hospital, la ambulancia y en el mejor de los casos el cuidado posterior?
En materia de reglamentación vial, se suele realizar un análisis de coste beneficio. No nos imponen el uso del casco o del cinturón sólo porque se preocupen por nuestras vidas. El coste de imponer medidas en seguridad vial es menor que la factura que hay que pagar en caso de accidente. Tan solo en países donde no hay cobertura sanitaria universal (como EE UU) se pueden permitir el lujo no legislar estos asuntos.
Seguramente la polémica del casco de en la ciudad devendrá en una de las alarmas del día, tras el botellón, los perros asesinos, las carreras ilegales o la gripe aviar, que nos sobresaltan para desinflarse poco a poco. Nos acostumbraremos al casco en la bici como antes lo hicimos con el cinturón de seguridad y el casco en la moto.

17 comentarios

adomon escribió
07/06/2013 11:42 Sorprende que el autor cite y enlace el estudio de Nueva Zelanda que concluye con *Cycling usage reduced by 51%. *Cyclist’s injury risk per hour increased by 20–32%. *Estimated to have contributed to 53 premature deaths per year (due to reluctance to cycle and hence people not exercising). *Thousands of fines are issued annually for not wearing a helmet. ..... Las conclusiones del documento son distintas que las del autor
miguel escribió
06/06/2013 19:40 No me creo que a tanta gente le preocupe la seguridad de los ciclistas ,personas que les guste o no la bici se preocupan por ellos y por el gran déficit que dejan en la seguridad social las lesiones craneales de estos . Todos sabemos que esto va más allá de eso,y que a las personas que dicen que mi salud les preocupa más que a mi mismo ,ocultan algo . Ocultan que quieren un modelo de ciudad en el que el coche siga su dictadura. Esta es la verdadera realidad de todo esto y todos lo sabemos
miguel escribió
06/06/2013 17:47 La red de carriles bici de Holanda o de Dinamarca ,jamás hubiera llegado a semejante desarrollo si en medio del proceso hubieran implantado el casco obligatorio . Creo que el argumento de que España no tiene las mismas condiciones para la bicicleta que Europa es totaente inconsistente porque con el casco obligatorio nunca habrían llegado a donde están.
miguel escribió
06/06/2013 17:08 Muchas más vidas que tuya se salgarian ,si el número de coches como ese que te atropelló se redugese al máximo .y en España ya existen ciudades con una red de carriles bici buenas pero esto no va a seguir progresando si no hay usuarios. La mayoría de la gente que seguiría usando el bici en caso de que el casco fuese obligatorio ,ya usa el casco ahora .
galaico67 escribió
06/06/2013 16:28 "Y lo otro que dices, que no es un casco de moto... Te hablo por experiencia, el caso me salvó la vida cuando me caí y un camión me arrolló, golpéandome la cabeza con el filo del guardabarros metálico de la rueda delantera derecha. Ese camión no iba a menos de 30km/h. Te lo repito: me salvó la vida." Y ahí ya entramos en el campo del mismismo. ¿ ¿A cuanta gente le ha salvado el casco de morir atropellado por el guardabarros de un camión? ¿Una entre diez millones? ¿ Una entre cien millones? Pero como te ha pasado a ti, justificadisimo, oiga...pues yo leo - y solo en prensa provincial, de gente que se desnuca por un resbalón, por caer la recibir un puñetazo..- habitualmente ¿incorporamos el casco al vestido de diario, como la boina ó el sombrero en su día? Si alguien quiere hablar de accidentes y protecciones, y no quiere ni decir ni escuchar tonterías, que se coja las estadisticas, las autopsias y los partes de lesiones y se tira por ahí. Por ejemplo, usando de la tontería mismista como fuente de autoridad, los únicos moteros que he visto muertos no murieron por traumatismo craneal, sino por torácico ¿ Para cuando una armadura?
galaico67 escribió
06/06/2013 16:18 La decisión de no ponerse el casco ( comer parrilladas día si, día no, alimentarse con grasas saturadas, trabajar al sol entre las 3 y las 6 de la tarde, practicar sexo sin certificados médicos, tener un IMC>30,l....) en bici no es individual, ya que genera externalidades sobre terceros. Si por la decisión individual de no ponerse el caso, el ciclista resulta gravemente contusionado, las consecuencias se extienden a su familia y más allá. ¿Acaso no pagamos entre todos el hospital, la ambulancia y en el mejor de los casos el cuidado posterior?
Rubén escribió
06/06/2013 13:44 Ah, y la confusión más habitual: nadie se opone al USO de casco. La oposición es a que SEA OBLIGATORIO en ciudad, por los motivos que encontrarás en el monográfico citado. Saludos de nuevo.
Rubén escribió
06/06/2013 13:43 Aunque no represento a ningún colectivo, me parece que yerras en varios temas. El segundo y tercer punto que mencionas como motivos de oposición no son correctos; menos bici perjudica a la salud de quien opte por dejar de usarla, cierto, pero también A TERCEROS: dado que la bici puede sustituir al coche privado y parte de eso desplazamientos pasarán a éste, se emiten más gases y ruidos, empeora el tráfico y también empeora la salud poblacional (en su conjunto). Ojo con esto. En cuanto al tercer punto, no es un argumento de peso ni lo esgrime ningún colectivo. Estás obviando el punto de la mayor seguridad ciclista cuando hay más gente en bici por la calzada, el principio de seguridad en los números. En Australia y Nueva Zelanda hay indicios de empeoramiento en la siniestralidad ciclista por la caída del número de usuarios, y eso es MUY GRAVE. No hay motivo para pensar que en España no vaya a ocurrir lo mismo. Efectivamente, para decidir si una medida pública es positiva hay que evaluar el coste/beneficio de la medida, pero sobre el conjunto de la población a la que afecta. En un asunto de políticas públicas no tiene sentido la aplicación individuo a individuo; siguiendo esta lógica, sería imperativo prohibir de inmediato el tabaco, u obligar a todo el mundo a beber dos litros de agua diarios, dado que estas medidas también tienen consecuencias positivas para la salud del individuo. Si te interesa este tema, hemos preparado un monográfico que explica las posibles consecuencias de la prohibición del uso de bici sin casco: https://docs.google.com/document/d/1I79O40YS2Mu0muBiXyA_1cijdlFSBd3Mm5_BXytFATE/edit Saludos, Jordi.
villarramblas escribió
06/06/2013 13:10 Si por la decisión individual de no ponerse el caso, el ciclista resulta gravemente contusionado, las consecuencias se extienden a su familia y más allá. ¿Acaso no pagamos entre todos el hospital, la ambulancia y en el mejor de los casos el cuidado posterior?
villarramblas escribió
06/06/2013 13:09 "Si por la decisión individual de no ponerse el casco, UN PEATÓN resulta gravemente contusionado, las consecuencias se extienden a su familia y más allá. ¿Acaso no pagamos entre todos el hospital, la ambulancia y en el mejor de los casos el cuidado posterior?" Dígame, sr. Paniagua, por qué esta frase es escandalosa si hablo de un peatón atropellado, y le parece sensata si el peatón estaba sobre una bici en el momento de ser atropellado. ¿Qué tal si centramos el debate en el origen del problema, y no en si el parche ha de ser obligatorio?
villarramblas escribió
06/06/2013 11:57 Se le olvida un cuarto argumento: La presencia de muchas bicis en calzada es la mejor medida de seguridad para evitar atropellos.
villarramblas escribió
06/06/2013 11:55 "Si por la decisión individual de no ponerse el casco, UN PEATÓN resulta gravemente contusionado, las consecuencias se extienden a su familia y más allá. ¿Acaso no pagamos entre todos el hospital, la ambulancia y en el mejor de los casos el cuidado posterior?" Dígame porqué este argumento es una barbaridad y no lo es si el atropellado está encima de una bici.
Gerónimo Pascual escribió
06/06/2013 10:58 Leo muchas tonterías en estos comentarios. Ismael, el uso no es imprescindible. Ni siquiera tener piernas. Pero un golpe puede ser mortal a 5km/h. Marcos: a lo mejor también influye el precio. ¿Reduciría el coste de la bici quitarle los frenos? Así a lo mejor la usamos más. Miguel, copiar y tener criterio son cosas distintas. Estaría de acuerdo en quitar el caso en vías exclusivas para la bici, algo que no existe en España. Y lo otro que dices, que no es un casco de moto... Te hablo por experiencia, el caso me salvó la vida cuando me caí y un camión me arrolló, golpéandome la cabeza con el filo del guardabarros metálico de la rueda delantera derecha. Ese camión no iba a menos de 30km/h. Te lo repito: me salvó la vida. Si no hubiera llevado casco, el mayor disgusto, seguido de mi familia, habría sido el del conductor, que me habría matado siendo totalmente culpa mía. Tengo suerte de que me introdujeran en la bici amigos responsables cuya relación con la bici es de amor y respeto. Si algún día alguien se me cae delante y le mato por no llevar casco no se cómo me podría sentir, pero no será bien. A ver si lo entiendo: llevas bici, candado, la mochila con los libros o similar... pero el casco no te sale de las narices llevarlo. También sería más cómodo cagar en la calle, y más barato, pero apestaría. También sería más barato no tener cerradura en casa. Y así tantas cosas... ponte el casco, el casco que me salvó la vida costó 20€, mi vida no tiene precio.
Ismael escribió
06/06/2013 00:53 No estic d'acord amb els teus arguments. S'han de respectar les normes de circulació sempre i quan siguen lògiques i argumentades. L'ús del casc no és imprescindible en la bici, amb la qual no se sol arribar ni a 30km/h de velocitat, i en cas d'arribar en ciutat, eres un crack. El que s'ha de fer en moltes ciutats és adaptar la concepció de la ciutat a les seues possibilitats, i en el cas de València concretament, s'hauria de facilitar molt més l'existència a les bicicletes i no posar traves, que sembla que tinguem alèrgia als carrils bici ben fets i a fer exercici!
marcos escribió
05/06/2013 12:33 Otro problema es que España ya es junto con Grecia y Portugal uno de los paises mas retrasados de Europa en el uso de la bicicleta y esta norma hara totalmente imposible alcanzar algun dia a estos paise en los que no existe esa norma . Los paises del norte de Europa los mas avanzados en seguridad vial del mundo la desaconsejan ,esto es un hecho , lo demas son opiniones,Los estudios se pueden presentar por parte de todos .e interpretar cada uno a su manera
miguel escribió
05/06/2013 12:01 Todos los países de Europa han decidido no hacer el casco obligatorio ,porque consideran mucho más beneficios para la seguridad vial el hecho de disminuir el número de coches en circulación con la bicicleta al casco en si mismo . España ha decidido ignorar las decisiones de los países más avanzados del mundo en esta materia ,para beneficiar a las grandes empresas del automóvil y seguros .como suele pasar con casi todo en este país.
Miguel escribió
05/06/2013 11:54 Un casco de bici NO es un casco de moto, si un coche te embistiera el casco de bici apenas te protegería. Siendo los carriles bicis de ciudad por la acera la mayor parte, es algo absurdo un casco de bici. Además si tan beneficioso fuera hace tiempo que estaría implantado en países con mayor afición de bicicleta como son los Países Bajos, Suiza...

 

22 may 2013

Las sinrazones para invertir en Valencia

Las sinrazones para invertir en Valencia


Desde hace tres años intento entender infructuosamente las razones por las cuales los inversores extranjeros no hacen parada y fonda en Valencia
VALENCIA. La inversión extranjera directa (IED) es un buen indicador del pulso de la economía real de una región o país, ya que refleja el interés y confianza que los inversores extranjeros. Por ejemplo, Madrid y Cataluña suman el 84% durante el 2012 con 8.700 y 2.600 millones respectivamente. Dentro de un contexto generalizado de descenso en la IED (un 43% menos que en el 2011), ambas comunidades retienen el interés del inversor extranjero en sectores como las finanzas, energía, ingeniería y la industria.
En el furgón de cola, la inversión extranjera directa (IED) en la Comunidad Valenciana durante todo el 2012 no alcanza el 1% de la total nacional, con un montante de 91 millones de euros. Se trata de la cifra más baja desde 1995, con un descenso del 76% con respecto al 2011. En cuanto a los sectores, destacan la industria del plástico, seguido de cerca por la construcción/inmobiliaria.
La promoción del territorio a través de la IED sirve también como indicador cómo queremos ser percibidos en el mercado global de las inversiones. A la hora de promocionar la IED en una región, se intentan proyectar las ventajas económicas que aportamos como sociedad a un inversor foráneo. Cada CCAA expone una serie de ventajas comparativas con otras regiones. Por ejemplo, Madrid se vende como el centro decisor en España y Cataluña su situación geográfica y fortaleza exportadora. En cierta manera, lo que decimos acerca de nosotros mismos refleja nuestras capacidades y logros.
Desde hace tres años intento entender infructuosamente las razones por las cuales los inversores extranjeros no hacen parada y fonda en Valencia. En la mayoría de mis colaboraciones en Valenciaplaza.com he tratado el tema tanto del progresivo deterioro de la IED en nuestra Comunidad, como del rumbo errático del Consell en esta materia.
Pero al fin he comprendido mejor alguna de las razones detrás de la astenia inversora en Valencia poniéndome en el lugar de un inversor extranjero. Hagan la prueba, busquen información sobre las ventajas de invertir en Valencia. Por ejemplo, introduzcan en Google las palabras "invest in Valencia". En el primer resultado de la búsqueda les aparecerán las razones para invertir en Valencia que ofrece el Ministerio de Economía (con datos proporcionados desde Valencia el 30/04/2012, como se ocupan hábilmente de recalcar).
La primera de ellas, la estabilidad institucional, está curiosamente ligada a "disfrutar del clima, la dieta y las playas mediterráneas" (sic). No alcanzo a comprender como la estabilidad institucional valenciana a través del disfrute del clima y las playas incide en la inversión extranjera.
Tras el dinamismo social (segunda razón), aparece la tercera razón: Políticas de Innovación en I+D+i, entre las que se destacan los "institutos tecnológicos, de centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de centros de investigación propios". Supongo que no se referirán a las misma políticas de I+D+i que han llevado a una situación insostenible al Redit o la inanición del Centro de Investigación Príncipe Felipe.
En el terreno de las infraestructuras, aparece destacado la apertura "en breve del aeropuerto de Castellón" y el "macroeconómico estable y estructura económica equilibrada". No comment.
Nada que objetar a las últimas razones "Oferta de suelo" y "Ubicación Geofráfica", excepto porque se asegura que "el transporte transoceánico desde Valencia se puede efectuar por mar o por el eje Madrid-Lisboa". El hecho de tener el principal puerto del Mediterráneo no parece ser relevante cuando podemos trasladar las mercancías desde Lisboa pasando por Madrid.
En resumen, la mejor razón para invertir en Valencia es zarpar desde Lisboa, pasar por Madrid y aterrizar en el aeropuerto peatonal de Castellón para poder investigar sobre la paella en la playa. Ahora me queda todo mucho más claro.

2 comentarios

Luis escribió
22/05/2013 23:25 La verdad es que no me extraña en absoluto sabiendo que quienes gestionan el chiringuito son hermanos de..., primos de..., amigos de..., todos ellos arramblando las arcas, que ya están vacías, en vez de tener a gente realmente capaz y honrada.
david piles escribió
22/05/2013 10:37 Comparto las reflexiones, y la incompresión por la falta de inversión en Valencia. Las instituciones están a "otra cosa" en vez de ser serios y atraer esa inversión. Lo tenemos todo y a la vez no tenemos nada, es una pena, pero hay esperanza. Saludos

24 abr 2013

Los economistas y el neutrino de la austeridad


Los economistas y el neutrino de la austeridad

JORDI PANIAGUA. 23/04/2013
 http://www.valenciaplaza.com/ver/83672/---los-economistas-y-el--neutrino-de-la-austeridad--.html

VALENCIA. El CERN, desde su sede en Ginebra, anunció el pasado 23 de septiembre del 2011 uno de los mayores descubrimientos de la física. Se había conseguido observar por primera un neutrino, resultando ser su velocidad superior a la de la luz. Se resquebrajaba el paradigma de la física de Einstein. Es decir, empezaba el neutrino a viajar hoy y llegaba ayer, tambaleando los cimientos de la física conocida hasta ahora.
La sorpresa duró hasta que el 12 de julio del 2012 el CERN reconoció que un becario había desenchufado un cable (sabemos que los físicos no se equivocan), admitiendo errores en su cálculos. Desde entonces, los neutrinos van en clase turista a una velocidad cercana pero inferior a la de la luz.
Tres años antes, en marzo del 2008, los prestigiosos economistas Carmen Reihart y Kenneth Rogoff (RR) publicaron un artículo titulado 'This Time is Different'. Reinhart y Rogoff (RR) habían descubierto un neutrino económico: Las economías con una deuda pública superior al 90% decrecen. Se modificaba el paradigma keynesiano para reactivar la economía en tiempo de crisis. Al año siguiente publicaron un libro con el mismo título, que ha venido a ser uno de los libros más influyentes en los últimos tiempos. Como el libro apareció en España traducido en 2011, seguimos siendo keynesianos hasta un poco más tarde que el resto.
Desde entonces, la política económica encontró una justificación empírica para combatir las crisis con austeridad. El FMI, la Comisión Europea y los estados, avalados por el neutrino de la austeridad confeccionaban medidas para regresar al pasado viajando más rápido que el olvidado gasto keynesiano. Por ejemplo, la semana pasada el FMI amonestaba a Japón, Francia y EEUU por superar la frontera hasta ahora infranqueable del 90% de deuda sobre el PIB. En la confección del presupuesto del EE UU para el 2013, se cita el famoso libro de RR para justificar más recortes presupuestarios.
El 15 de abril de 2013, tres profesores de la Universidad de Massachusetts, Herndon, Ash y Pollin, tras recular los datos de RR, aseguran que las economías endeudadas al 90%, habían conseguido crecer un 2,2% de media en los últimos 60 años y no un -0,1% como aseguraban RR. La discrepancia parece deberse a unos errores y omisiones en la hoja de cálculo original.
Aunque existen otros estudios que avalan la tesis de la deuda de RR, el revuelo en la comunidad económica ha sido parecido al del neutrino en la física. RR se defienden con distinciones semánticas entre asociación y causa.
Ahora aseguran que nunca dijeron que la deuda causaba la crisis, tan solo apuntaron una ligera asociación. Siguiendo la misma línea argumental, la austeridad tampoco debe interpretarse como garantía de crecimiento económico. De hecho, vemos como las economías intervenidas se van consumiendo sin inversión ni consumo ni crecimiento.
Al parecer, el mismo becario que desenchufó el cable del neutrino se entretuvo dos años antes confeccionado las tablas Excel del famoso libro. (Sabemos que los economistas tampoco se equivocan). Lo que no tengo claro es si el becario se ha apuntado al paro o ha llegado a ministro.

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23/04/2013 10:59 que a nuestros líderes se les cuele un estudio así y no sean capaces de contrastarlo con todos sus ministerios FMIs etc es una muestra de la incapacidad de nuestros dirigentes. Los físicos pusieron los datos en cuarentena, los políticos hicieron lo primero que se les ocurrió porque no tienen ni idea de lo que pasa en el mundo. Es lamentable. Y en cuanto al debate de austeridad vs estímulo la respuesta es muy difícil. Es cierto que las economías castigadas por recortes entran en espiral decreciente, pero está por ver si el crecimiento con devaluación de moneda vía aumento de la masa monetaria + aumento de endeudamiento es sostenible y productiva(lo dudo). Alemania sabe muy bien que deriva en hiperinflación, y ese si es un mal muy destructivo. El crecimiento artificial acaba explotando como las burbujas. Por otro lado, las teorías económicas se escribieron en años donde la escasez definía todos los recursos. Hoy en día, con un sistema fiduciario donde la escasez no es un parámetro porque se puede imprimir sin límite deberíamos revisar todas las políticas económicas, ya que estoy seguro de que Keynes se revuelve en su tumba cada vez que lee a Krugman.

21 mar 2013

La preferencia fallera

La preferencia fallera

JORDI PANIAGUA. 21/03/2013 "No debemos sorprendernos de la estructura económica valenciana cuando como sociedad urbana manifestamos tan nítidamente nuestras preferencias por la fiesta..."·
 
http://www.valenciaplaza.com/ver/80079/-la-preferencia-fallera-.html

VALENCIA. Como cada año emprendo el exilio fallero con la resignación y tristeza de tener que abandonar forzosamente mi casa, mi barrio y mi ciudad. Ante la imposibilidad manifiesta de conciliar el sueño cuando hasta las ventanas del dormitorio retumban con la canción con la que han decido amenizarnos la noche, decido hacer las maletas y marchar hacia latitudes donde se respete el descanso ajeno.
Fruto de largos años de adaptación a un medio agreste, no podemos cerrar los oídos, que nos mantienen alerta ante cualquier riesgo cercano. En materia musical, las canciones verbeneras a todo trapo son lo más parecido al peligro contra el que se adaptaron nuestros sentidos en las cuevas de la prehistoria, e imitando a nuestros ancestros, huyo despavorido sin mirar atrás. Hace años que repito la misma rutina y casi he desistido en mi intento de entender las razones por las cuales la diversión implica nocturnidad y decibelios, cercenando el descanso y la movilidad de sus vecinos.
Al igual que en política económica, el poder de los grupos de presión es claramente asimétrico y suele favorecer a pequeños grupos organizados con intereses claros y definidos. Es cierto que mi interés por el descanso es vago y difuso. En mi profesión, la falta de descanso no implica demasiado riesgo físico (aunque supongo que a nadie le gustaría que le operara un cirujano que no ha podido pegar ojo en toda la noche). Tampoco represento unos intereses económicos claros para la ciudad ni represento a nadie más que a mí mismo cuando revoloteo en la cama.
Por otra parte, la incomodidad ciudadana no constituye un problema claro de índole económica, que incluso ve incrementada su actividad en ciertos sectores en estos días. El sector hostelero agradece indudablemente la afluencia de turistas mientras el resto espera con paciencia la vuelta a la normalidad.
Sin embargo, la prevalencia por un tipo de festejo revela nuestras preferencias como ciudad: fiesta, ruido y turismo por encima de otras consideraciones socioeconómicas como la productividad laboral. Preferimos disfrutar de unos quince días de cortes de calles, música, verbenas y fiesta a costa de un normal funcionamiento urbano. Como ciudad, aun no hemos sabido encontrar un encaje adecuado entre fiesta y trabajo. Como sociedad, no hemos encontrado una fórmula de convivencia normal entre vecinos más allá del exilio.
A nivel económico, la cuestión verdaderamente preocupante es la inversión que se incentivan con estas preferencias. Mientras en los bajos de nuestra ciudad proliferan servicios relacionados con el ocio (hoteles o bares), otro tipo de otras actividades (tecnología o finanzas) no encuentran unas señales de demanda tan clara. No debemos sorprendernos por tanto de la estructura económica valenciana cuando como sociedad urbana manifestamos tan nítidamente nuestras preferencias por la fiesta.